Category Archives: Riesgos Laborales

indemnización por despido improcedente Madrid

Defiéndete y reclama la indemnización por despido improcedente en Madrid que te corresponde

Es triste, pero es así, el empresario no solo puede despedir al trabajador sin razón alguna, sino que además es muy probable que el empleado deba recurrir a la vía judicial para recibir la indemnización por despido improcedente en Madrid.

Lamentablemente, la precaria situación económica que atraviesa el país en los últimos años ha favorecido infinidad de conductas abusivas por parte de empresarios con pocos escrúpulos. Despedir de un día para otro, sin previo aviso, y sin motivos reales es una de ellas.

Pero cuando esto ocurre no hay que dejarse llevar por la desesperación y mantener la mente fría. Buscar abogados laborales en Madrid debe ser siempre el primer paso. Y no abogados generalistas, aunque puedan ser de confianza, deben ser auténticos especialistas en Derecho Laboral.

¿Por qué es tan importante la especialización? Muy sencillo, porque la normativa y la legislación en todo lo referente a derechos de los trabajadores, a relaciones laborales y problemas derivados de la relación contractual es muy cambiante. No hace mucho que entró en vigor una nueva reforma laboral, todos lo sabemos.

Esto significa no solo que cambian las leyes, sino que deben cambiar las tácticas y estrategias para defender los derechos de los trabajadores y, para ello, hay que conocer profundamente la legislación aplicable y todos sus matices, incluso los últimos que se haya aprobado.

El tiempo corre en contra del trabajador

Tan injusto como un despido improcedente es que el plazo para reclamar no es precisamente amplio. Elegir un buen abogado laboralista en Madrid tal vez lleve tiempo, pero no queda más remedio que darse prisa.

Y lo hemos señalado, no hay que perder el tiempo ni lamentándose ni buscando opiniones entre familiares o conocidos que hayan atravesado por la misma situación, porque perderemos un tiempo precioso. Además, cada caso y cada empresa es absolutamente diferente, puede que a nuestro vecino le hayan despedido también injustamente, pero seguramente sus circunstancias no tengan nada que ver con las nuestras: ni es la misma empresa, ni lleva los mismos años, ni el falso motivo del despido es el mismo.

Para reclamar hay 20 días hábiles desde la notificación del despido, de ahí que no haya que entretenerse. El plazo no es extensivo, si no se presenta la demanda en ese periodo de tiempo se pierde toda posibilidad de reclamar con posterioridad.

Los pasos hasta la sentencia

Una vez interpuesta la demanda, lo primero que se celebrará será un acto de conciliación entre empresa y trabajador. Si no hay acuerdo, se irá a juicio, donde ambas partes deberán demostrar que tienen razón.

Si finalmente el juez determina que las causas despido no están justificadas y que, por tanto, es improcedente, lo habitual es que la empresa opte por la indemnización en lugar de por la readmisión.

¿Cómo se calcula la indemnización por despido improcedente en Madrid? Es un asunto complicado, aunque los abogados especializados no tienen mayores problemas en calcularla. Hay que tener en cuenta que dependerá de los años trabajados. Desde la reforma de 2012 se pagan 33 días por año trabajado, pero los años anteriores a esa fecha se continúan pagando a 42 días. También hay que tener en cuenta el número de años trabajados, ya que hay un tope de mensualidades para recibir indemnización.

Pero, si la empresa se declara insolvente, será el Fondo de Garantía Salarial quien se haga cargo del abono de la indemnización, pero en condiciones muy diferentes que no significa más que la cantidad a percibir será mucho menor.

Todo lo relativo a los despidos es complicado y delicado, por el mejor consejo es ponerse siempre en manos de verdaderos profesionales que sepan defender nuestros intereses.

Mesotelioma por industria textil en Madrid: acude a un abogado especializado

Mesotelioma industria textil Madrid

Manuel Diaz Mesotelioma industria textil MadridA la hora de reclamar  tus derechos a consecuencia de un accidente o una enfermedad laboral, es importante un buen asesoramiento, sobre todo en materias mas especificas dentro de éste ámbito, como una enfermedad laboral derivada de una industria determinada o del desarrollo de un empleo específico. Este es el  caso de las personas que sufren o han sufrido un mesotelioma en la industria textil de Madrid, comunidad autónoma en la que ejerzo mi profesión. En mi bufete, ejercemos como abogados laborales en Madrid, y contamos con una amplia experiencia.

¿Qué es un mesotelioma?

Antes de entrar al plano jurídico, una pequeña matización sobre a qué nos estamos refiriendo: en determinadas industrias se dan una serie de enfermedades a causa de los productos utilizados o de las condiciones laborales, como en el caso de la exposición al amianto, producto utilizado,  entre otras, en la industria textil.  El mesotelioma es una de las enfermedades que la exposición al amianto provoca, es un tumor maligno que suele afectar a la pleura y en menor proporción al peritoneo.

Madrid, por ser una de las principales ciudades españolas, juega un papel importante en la industria en general, y en la industria textil en particular. Por este motivo, he tenido ocasión de llevar en mi despacho varios casos de victimas del amianto, trabajadores o ex trabajadores de la industria textil catalana, por lo que cuento con la experiencia suficiente para ayudar a que estas personas reclamen lo que por derecho les corresponde,  y, en parte, vean resarcido el sufrimiento que una vida laboral sacrificada y arriesgada les ha supuesto.

Lucha por tus derechos

Si usted sufre un mesotelioma o es familiar de una víctima de esta enfermedad, puede reclamar una indemnización por los daños sufridos. Lo primero que aconsejo es acudir a un profesional especializado, que le guíe en los pasos a seguir para obtener el mejor resultado resarcitorio, debe ser un abogado especialista en indemnizaciones laborales, que además haya realizado reclamaciones de éste tipo, como es mi caso.

En primer lugar, y antes de pasar a exponer un caso práctico, tengo en cuenta una serie de cosas, de vital importancia, cuando un cliente acude a mi despacho solicitando mis servicios para un caso de reclamaciones por enfermedades profesionales. Siendo estas: en primer lugar, que el daño sea cierto y evaluable económicamente, es primordial para que el daño sea indemnizable; el plazo para reclamar tal indemnización; y la responsabilidad de los daños causados.

Teniendo en cuenta estos aspectos, analizaremos tanto la reclamación a la Seguridad social como la indemnización por responsabilidad civil, teniendo en cuenta que ambas vías no son incompatibles. Y, por tanto, lucharemos por los derechos tanto en el ámbito civil, como en el social.

Mesotelioma industria textil Madrid

Caso real de mesotelioma por industria textil en Madrid

El caso de Benito P.J : clara exposición al amianto

Hace dos años, acudió a mi despacho Benito P.J, el cual contaba con 57 años en ese momento, le acompañaba su mujer. Me cuentan, con bastante pesar, que recientemente le habían diagnosticado una enfermedad, un mesotelioma pleural.  Benito P.J, había trabajado toda su vida, desde los 17 años, en una fábrica textil, y conocía la enfermedad y sus causas por otros compañeros de profesión, que habían sufrido su misma mala suerte, y ellos o sus familias habían reclamado una indemnización.

En primer lugar le tranquilicé, ya que había acudido al lugar adecuado, y juntos lucharíamos por lo que por derecho le correspondía. Como en todos estos casos, le pido la documentación necesaria, todo lo relacionado a su vida laboral y datos de la empresa y fábrica, y los informes relacionados con su enfermedad.

Mesotelioma industria textil Madrid

Asbestos o amianto

Le informé de que haríamos todo lo necesario para conseguir una indemnización justa, y que, si bien llegaríamos hasta las más altas instancias, llegado el momento, si la relación de causalidad era clara, posiblemente no tendríamos que llegar a la vía judicial. Debido a la experiencia en otros asuntos y a la jurisprudencia, es causa-efecto prácticamente directo el mesotelioma con la exposición al amianto.

En el caso de Benito P.J, finalmente sí hubo que acudir a los tribunales. Primeramente reclamé frente a la Seguridad Social, con la que no hubo discusiones, declarando a Benito P.J, en situación de gran invalidez, con una pensión vitalicia de 1.690,20€ al mes. Pero, el problema fue a la hora de la reclamación civil.

Antes de iniciar la vía judicial, pusimos en conocimiento de la empresa la situación de Benito P.J y la intención de reclamar una indemnización justa por los daños causados. En un primer momento no hubo malas formas y lo pusieron en conocimiento de su compañía aseguradora, con la que tenían contratada una póliza de responsabilidad civil , que en caso de enfermedad profesional, les cubría una cierta cuantía, si se demostraba la existencia de un daño indemnizable.

Una vez en contacto con la compañía aseguradora, cuyo tramitador siempre me atendió con mucha amabilidad, y tras enviarles la documentación requerida, me comunicaron, que habiendo estudiado el asunto, al ser flagrante la relación entre la exposición al amianto en la fábrica en que Benito P.J trabajaba y la enfermedad que estaba padeciendo, iban a pasar a indemnizar a Benito por la cantidad cubierta en póliza, que por ser de enfermedad profesional, y teniendo concedida la gran invalidez, ascendía a 50.000€.

Antes de aceptar el cobro de la indemnización, en una de las visitas a mi despacho, Benito me comentó que se había escuchado en su entorno profesional, que la fábrica no cumplía las condiciones adecuadas de seguridad e higiene, rumor que había saltado a raíz de un incidente sufrido por uno de los compañeros de Benito. Tras hacer las averiguaciones pertinentes y constatar la certeza de esos rumores, puse en conocimiento del juzgado el asunto de Benito P.J.

Por incumplimiento de las medidas de seguridad e higiene se pueden imponer recargos de hasta el 50 %, lo que supuso que finalmente en vía judicial, teniendo en cuanta los daños  y perjuicios morales que también reclamamos, Benito P.J obtuvo una indemnización de 195.550€.

El caso de Benito P.J, es un claro ejemplo de la importancia de acudir a un profesional adecuado que tenga experiencia en asuntos de mesotelioma en la industria textil de Madrid. Es lo que supondrá un verdadero seguro  al ahora de luchar y reclamar una indemnización que pueda resarcir los daños ocasionados durante la vida laboral.

Manuel Díaz

Manuel Díaz se especializa en derecho de sucesiones y en herencias, ofreciendo a sus clientes el mejor asesoramiento no sólo en cuestión testamental, también en cuanto a los impuestos que generan las herencias como de los plazos para pagar dichos impuestos. 15 años de experiencia ayudando a clientes de la provincia de Madrid.
Manuel Díaz

(Contamos también con clientes de toda la provincia. Soy abogado de Las Rozas, abogado  de Rivas-Vaciamadrid , etc)

La familia de un trabajador es indemnizada por la muerte de este por un mesotelioma maligno

Mesotelioma Maligno

Mesotelioma maligno-Manuel Castaño Grande MadridEl empleo y la comercialización del amianto fue prohibido en España en 2001. A pesar de ello, el Ministerio de Sanidad lo mantiene en el listado de los protocolos especiales de las sustancias altamente tóxicas y perjudiciales, porque la enfermedad puede ser latente y generarse al cabo de años. Tras fallecer un trabajador por un mesotelioma maligno, su familia ganó una demanda por daños y perjuicios por importe de 90.000 €.

El trabajador fallecido era obrero con categoría profesional de oficial de segunda clase en un astillero. Sus tareas estaban básicamente circunscritas a la alineaciones y rasantes correctas para la colocación de las unidades propulsoras. En la sala de máquinas era habitual por aquel entonces, entre los años 1950 a 1980, el uso intensivo de amianto, como elementos ignífugo para evitar el incendio de los elementos que formaban parte de la cámara de motores.

El trabajador José Manuel. A.P, de 61 años falleció en el mes de agosto de 2013, tras haber sido detectado un tumor maligno en la pleura de su pulmón derecho, una patología provocada por la inhalación de amianto. El hecho de haber sido fumador compulsivo impidió en su momento un diagnóstico correcto de esta enfermedad, que le hizo recaer en varias ocasiones. Con todo, el mesotelioma maligno y como ocurrió en este caso, suele ser mortal.

Meses antes, en enero 2012, el trabajador, que contaba entonces 59 años, fue despedido con una indemnización a razón de 45 días por año trabajado y 33 días por año trabajado, contabilizada antes y después de la reforma laboral de 2012, respectivamente, una situación aceptada previamente por la empresa como improcedente.

De modo que después de recibir la carta de despido y posteriormente de presentar la preceptiva papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, según la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, no hizo falta juicio. El trabajador y la empresa quedaron definitivamente desvinculados con un acuerdo extrajudicial. El empleado recibió como indemnización por todos los conceptos un total de 77.125 €, y pasó a la situación de desempleo

Prolongada exposición al amianto causa mesotelioma maligno

Fallecido meses después, y persuadidos por un sindicato de trabajadores, la familia -su viuda y dos hijos mayores ambos de 25 años- decidieron acudir a nuestro despacho de abogados laboralistas en Madrid. La negativa de la empresa a reconocer que la situación del trabajador se había producido por su prolongada exposición al amianto no consiguió que la familia se rindiese.

Conocido en nuestro despacho laboralista el interés de la familia por poner en valor la memoria de la persona fallecida por motivos estrictamente profesionales, se formuló demanda al amparo de los artículos 2.b. 16, 17 y 19 de la Ley 36/2011 Reguladora de la Jurisdicción Social, incluyendo en el escrito todas las consideraciones preceptivas y procesales para su admisión por el Juzgado de lo Social turnado.

El sindicato mayoritario del astillero, del que el trabajador era afiliado, anunció que, en defecto de la de la familia, también formularía demanda en el mismo sentido, al amparo del artículo 20 de la citada ley. Pero finamente renunció a tal posibilidad al servir enteramente a su propósito la demanda interpuesta por nuestro despacho de abogados especialistas de Madrid.

La empresa alegó de contrario que el trabajador era fumador y que eso podría haber provocado la enfermedad pulmonar. Además, alegó que nunca se había sometido a los reconocimientos médicos que la empresa realizaba cada año a su plantilla.

También, y principalmente, que la enfermedad se le produjo casi 16 años después de no estar en aquel puesto de trabajo y que ningún otro compañero había padecido tal patología.

De esta forma, las circunstancias hacían necesario invocar en la estrategia de defensa del trabajador el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social, y la muy reveladora y tajante jurisprudencia del Tribunal Supremo a tal efecto.

Parecidas, pero no idénticas

El alto tribunal considera en su doctrina más consolidada que las enfermedades profesionales pueden parecerse a las comunes, pero no por ello deben confundirse. Esta situación de hipotética confusión como enfermedad común, debe ser probada por el demandado, despejando las dudas que sobre este aspecto puedan recaer.

La alegación de que el trabajador era fumador empedernido y que en varias ocasiones se había certificado una baja médica por este motivo a lo largo de su vida profesional, destruía, a juicio de la empresa, la posibilidad de que el resultado fuese exclusivamente atribuible a su desempeño en el astillero.

Además, el trabajador fallecido nunca había acudido a los análisis clínicos anuales, lo que, a juicio de la adversa, podría haber sido una forma fácil de detectar la patología, desplazando así la responsabilidad al empleado. Como abogados laboralistas, descartamos por completo esta versión

Exposición al amianto causa mesotelioma maligno

Es reconocido por contrastados informes médicos a nivel mundial que el mesotelioma maligno puede infectar la pleura –y en otros órganos- años después de que haya dejado de inhalarse este producto venenoso. Esto explicaría que hubiesen pasado para su detección casi 16 años. La identificación posterior de la patología se produjo en un chequeo rutinario, más de un año y medio después de haber sido despedido.

Si bien es cierto que no se trata de un hecho en el que se haya detectado un abuso por parte del empresario, o una falta de seguridad tal como hoy se entiende, por cuanto en aquella época se desconocía la toxicidad de tal producto, no es menos cierto que el negligente uso intensivo generó en sí mismo la patología que causó la muerte. La relación causal directa entre el amianto y la enfermedad no ofreció dudas al juez de lo Social.

Uno de los hijos

Pero hubo un elemento más que dejó totalmente convencido al juzgador. Uno de los hijos del trabajador fallecido contrajo también la enfermedad. Y no trabajaba en el astillero. Aunque no llegó a reproducirse de forma alarmante y pudo ser atajado con tratamiento suave de quimioterapia.

La familia fue indemnizada en conjunto con cerca de 90.000 €. Y abrió la puerta a nuevas reclamaciones exitosas de otros trabajadores en la misma situación, que otros abogados laboralistas especialistas en Madrid podrán seguir.

Manuel Castaño

Abogado con experiencia en conflictos hereditarios,sucesiones, testamentos, dando servicio en la ciudad de Madrid.
Manuel Castaño
(Tenemos clientes de: Móstoles, San Sebastián de los Reyes, Coslada, Las Rozas, etc.)

Amianto y riesgos derivados: desconocimiento a la hora de asumir responsabilidades.

Amianto riesgos

Amianto riesgos-Tamara Ocaña GarcíaNo sería posible ni siquiera empezar con este artículo sin entender previamente de qué estamos hablando, esto es, sin saber, por un lado, qué es el amianto exactamente y, por otro lado, las consecuencias posibles de una continuada exposición al amianto. El amianto y sus riesgos son los elementos más importantes a analizar.

Nuestro Diccionario habla del amianto como un silicato de cal, alúmina y hierro utilizado, entre otras cosas, para la confección de tejidos incombustibles. Pero de lo que no habla el Diccionario es de los peligros del amianto y lo que supone estar expuesto a su dañina influencia. La dualidad amianto y cáncer son, por desgracia, inseparables, ya sea en forma de cáncer de pulmón, como en forma de mesotelioma o cáncer de pleura o cáncer peritoneal, sin hablar de la asbestosis. Si añadimos que el cáncer de pulmón es mortal en el 95% de los casos poco más hay que decir.

El llamado ciudadano medio puede entender perfectamente lo que es un accidente en el trabajo y la posibilidad de reclamación de indemnización asociada a él. Pero qué ocurre cuando hablamos, no de un accidente puntual sino de un mal que va poco a poco consumiendo a la persona, pudiendo manifestarse incluso pasados varios años.

A lo lago de mi actividad profesional en mi despacho he visto cómo en muchos casos se asume como normal y lógico que un trabajador que manipula habitualmente sustancias peligrosas pueda caer enfermo. Son las cartas que le ha tocado jugar en la partida de la vida y debe asumirlo sin más. Pues bien, nada más lejos de la realidad.

Se ha de observar la diligencia debida en la manipulación de cualquier sustancia peligrosa, es decir, se han de desplegar todas las medidas de seguridad necesarias para evitar que, precisamente, la manipulación de esas sustancias conlleve cualquier enfermedad. Aún es más, lo anterior por sí sólo no basta.

Como veremos en el caso que más tarde expondré, existen ciertas sustancias, como es el amianto, que por su especial peligrosidad requieren una mayor diligencia y cuidado de lo normal; y, por favor, basta ya de entender que le enfermedad en según que trabajos es consecuencia natural de éstos y, por tanto, inevitable.

Amianto riesgos

Amianto riesgos: El progreso encubre un mal mortal para una población entera.

El caso que nos ocupa, esto es, la exposición al amianto y derivados así como las enfermedades que pueden ocasionarse, puede ser objeto de diferentes enfoques. En el caso de mi despacho, el abogado laboral en Madrid es el que se ocupará de la responsabilidad de la empresa frente al trabajador de ésta; el abogado civilista, como es mi caso, se ocupará, por ejemplo, de las indemnizaciones a particulares afectados y un abogado penalista se encargará cuando la contaminación producida responda, no a la culpa, sino a la intencionalidad del que la provoca.

Contar con el profesional adecuado es fundamental dado que el enfoque y la orientación no pueden ser la misma en cada caso, ni las normas a utilizar ni las pretensiones a ejercitar. Y, por el contrario, el profesional de un ámbito que intervenga en otro diferente no hará sino aumentar las posibilidades de fracaso.

De la misma forma, el conocimiento del ámbito del amianto y normativa aparejada es imprescindible cuando de un caso de enfermedad derivada se trata. El lector debe ser consciente que desde los años 40 del siglo pasado se han ido dictando disposiciones relativas a la materia, lo que no hace sino demostrar la peligrosidad de esta sustancia y la necesidad de protección frente a su uso.

A mi despacho de Madrid acudió Ramiro F. L., quien era Alcalde de un pequeño pueblo a las afueras de Madrid. Su pesar resultaba difícil de asumir dado que hacía poco tiempo le habían diagnosticado cáncer de pulmón, enfermedad de la que había fallecido su esposa un año atrás y, además, otros 20 vecinos de su pueblo estaban aquejados de diferentes dolencias cancerígenas de diferente gravedad en cada caso.

El motivo no era otro que una fábrica muy cercana al pueblo que, desde hacía décadas, elaboraba fibrocemento a partir de amianto. Pues bien, al ser una población pequeña sus calles no habían estado siempre asfaltadas y precisamente por ello, se admitió que la empresa en cuestión esparciera residuos de amianto por las calles a modo de asfalto, lo que provocaba en el aire gran concentración de polvo de asbesto.

Lo que en un principio parecía un progreso para el municipio había dado lugar a la gravísima enfermedad de muchos vecinos, algunos de los cuales también trabajaban en dicha fábrica. El Alcalde a su cabeza buscaba mi experto asesoramiento para que, al menos, el sufrimiento experimentado ya y el que quedaba por venir para él mismo y sus vecinos no fuera en vano.

Reclamación judicial y procedimiento con pluralidad de demandantes.

La demanda judicial era la única vía para el reconocimiento de indemnizaciones. Me desplacé al pueblo en cuestión y en el salón de actos del Ayuntamiento traté de exponer la situación, los pasos a seguir y. lo más importante, cuántas personas estaban dispuestas a demandar. En total fueron 18 personas, incluyendo los hijos de dos fallecidos a esa fecha y a los que instruí sobre el hecho de que ellos, como herederos, podían reclamar las indemnizaciones en nombre de sus familiares.

La demanda fue presentada un mes después reclamándose en concepto de indemnizaciones y en total la cifra de 3.345.540,57€ en concepto de daños y perjuicios más los intereses legales del dinero devengados desde la interposición de la demanda. El motivo que fundamentaba la pretensión era la responsabilidad extracontractual de la empresa, dando lugar así a daños materiales como son las enfermedades ocasionadas así como los daños morales derivados de las mismas.

Amianto riesgos para la población

 

La responsabilidad contractual que reconoce nuestro Código Civil supone que quien causa daños con ocasión de su culpa o negligencia debe resarcirlo. El daño se había producido y la negligencia de la empresa también, pero bajo mi experta tutela fueron llevados a juicio sendos informes de dos peritos. El primero, Doctor en Neumología, respecto de las enfermedades ocasionadas y la segunda, Doctora en Neuropsicología y Psicología Clínica, a fin de explicar los daños morales ocasionados. Sin ambos profesionales las probabilidades de éxito hubieran sido nulas.

Se alegó por parte de la empresa demandada, en primer lugar, la prescripción de las acciones y, en segundo lugar, la falta de relación de causalidad por cuanto se habían observado las prevenciones necesarias en el tratamiento del amianto. Es en este caso cuando la experiencia contrastada de un abogado conocedor del ámbito del amianto y riesgos derivados entra en juego y permite inclinar la balanza.

Sentencia favorable e indemnización.

Respecto de la prescripción de acciones se alegaba que el periodo para poder ser éstas ejercitadas era de un año desde la producción del daño (y no pasados más de 10 años y en algunos 20 años desde el inicio de la contaminación de los vecinos).

Ello habría prosperado de no ser porque en mi experiencia profesional conozco la reiterada jurisprudencia que entiende que dicho plazo ha de interpretarse de manera restrictiva y la prescripción de acciones está pensada para quien hace gala de dejadez en el ejercicio de sus derechos y no para quien, como en el presente caso, ejercita éstas cuando es conocedor de las consecuencias en forma de enfermedad.

En segundo lugar, la relación de causalidad también fue demostrada sin remisión. Ya sea en el caso de los propios trabajadores de la factoría, como en el de los familiares que con éstos convivían y, por supuesto, a la hora de asfaltar calles vecinales produciendo un cancerígeno polvo de asbesto sin control alguno. Por último, la supuesta diligencia manifestada por la empresa no fue considerada suficiente por Su Señoría, quien entendió que la diligencia exigida en este tipo de casos ha de ser infinitamente mayor cuando se trata de la manipulación de sustancias tan sumamente nocivas.

La empresa fue definitivamente condenada a pagar indemnizaciones por un total de 2.935.540,62€ al minorar ligeramente los daños morales alegados. Ello hace de media la cantidad de 163.085€ por cada una de las 18 personas afectadas. Sin el conocimiento jurídico suficiente por parte de un abogado experto en la materia quién sabe si hubiera existido indemnización o la cuantía ridícula de ésta.

Tamara Ocaña García

Abogada especialista en derecho sucesorio, testamentos, conflictos hereditarios, etc.
Tamara Ocaña García

(Con clientes tambien de poblaciones como: Fuenlabrada, San Sebastián de los Reyes, Getafe, Rivas-Vaciamadrid, etc.)